El verano europeo tiene un idioma propio: el de los festivales. Decenas de eventos musicales de primer nivel se suceden entre junio y agosto en toda Europa, desde Barcelona hasta Budapest, pasando por Bélgica, los Países Bajos y el Reino Unido. Para un estudiante con presupuesto limitado, asistir a uno de estos festivales es perfectamente viable si se planifica bien.
Los grandes festivales: qué son y cuánto cuestan
El Primavera Sound de Barcelona es el festival de referencia para los amantes de la música indie, pop y electrónica. Celebrado en el Parc del Fòrum a finales de mayo y principios de junio, atrae más de 200.000 asistentes a lo largo de sus doce días. La entrada para cinco días ronda los 250 euros. La ventaja de Barcelona es que el alojamiento puede ser barato si llegas con antelación: pisos compartidos en los barrios de Poblenou o Gràcia por 30-40 euros la noche por persona.
El Sónar, también en Barcelona en junio, es el festival de referencia internacional de la música electrónica y la creatividad digital. Las entradas diurnas (SónarDay) cuestan entre 60 y 80 euros; las nocturnas (SónarNight), entre 50 y 70 euros. Se puede asistir solo al día o solo a la noche. Para los estudiantes de electrónica, diseño o tecnología, el Sónar+D (congreso de innovación paralelo) ofrece acreditaciones reducidas.
El Sziget Festival de Budapest es uno de los festivales más grandes y completos de Europa. Celebrado en agosto en la isla de Óbuda, en medio del Danubio, reúne más de 100 escenarios con música, teatro, circo, arte y deporte durante ocho días. El pase completo de ocho días cuesta alrededor de 350 euros, camping incluido. Budapest es además una de las ciudades más baratas de Europa para los viajeros: la cerveza cuesta 1,5 euros, un menú del día 6 euros y el transporte es casi gratuito.
El Tomorrowland de Boom (Bélgica) es el festival de música electrónica más famoso del mundo. Sus entradas se agotan en minutos y cuestan entre 130 y 280 euros por fin de semana. El alojamiento en el camping oficial (Dreamville) se agota al mismo tiempo que las entradas. Tomorrowland requiere planificación extrema: registra tu interés en la lista de espera meses antes.
Presupuesto real para un festival europeo
Vamos con números concretos. Pongamos el ejemplo de un estudiante español que quiere ir al Sziget desde Madrid:
Vuelo Madrid-Budapest (ida y vuelta, con antelación): 80-120 euros. Pase Sziget 8 días con camping: 350 euros. Comida y bebida durante el festival: 80-120 euros (comprando en los supermercados de Budapest antes de entrar). Transporte Budapest-Sziget y vuelta: gratuito con el pase del festival. Total estimado: 510-590 euros.
Parece mucho, pero dividido en ocho días de festival, son menos de 75 euros por día de experiencia con un cartel de 200 artistas. Ahorrando 60 euros al mes durante nueve meses, ya tienes el presupuesto cubierto.
Camping: lo que nadie te cuenta
El camping de festival tiene sus reglas propias. En los grandes festivales europeos (Glastonbury, Sziget, Rock Werchter), el camping incluido en el pase significa acceso a tiendas de campaña en zonas habilitadas sin agua caliente ni ducha digna. Lleva chanclas de ducha, papel higiénico, desinfectante de manos y toallitas húmedas. Son básicos que marcan la diferencia.
La tienda de campaña debe ser ligera si vas en avión (ojo con el equipaje de mano) o puedes comprar una barata directamente en el festival (muchos tienen mercadillos de segunda mano). Los sacos de dormir ligeros para temperaturas de verano (hasta 10°C de noche) son suficientes en julio y agosto en la Europa continental.
El mayor error que cometen los estudiantes en el camping de festival es no proteger sus objetos de valor. Usa un candado para la cremallera de la tienda, no dejes el móvil ni el dinero dentro cuando salgas. Los festivales tienen taquillas (lockers) de alquiler: úsalas para el pasaporte, la tarjeta bancaria y el cargador portátil.
Transporte hasta el festival: las mejores opciones
Para festivales en España (Primavera Sound, Sónar, Mad Cool en Madrid, Viña Rock en Villena), el tren o el autobús de larga distancia son la opción más económica. Un tren Madrid-Barcelona en Avlo o Ouigo cuesta entre 15 y 35 euros. Los autobuses de Alsa o Blablabus pueden ser incluso más baratos. À lire aussi : destinations dog-friendly en France.
Para festivales en Europa central (Sziget, Roskilde en Dinamarca, Rock Werchter en Bélgica), los vuelos low-cost de Ryanair, Vueling o Wizz Air son la solución. Reserva con tres o cuatro meses de antelación para encontrar billetes por debajo de 80 euros. Alterna aeropuertos secundarios: el aeropuerto de Charleroi es más barato que Bruselas, el de Luton más que Heathrow.
El interrail (pase de tren europeo) resulta rentable si combinas el festival con una ruta por varios países. Un pase Interrail Global de siete días de viaje en un mes cuesta alrededor de 220 euros para menores de 27 años. Si combinas Budapest con Viena, Praga y Bratislava en la misma ruta, el precio por kilómetro es imbatible.